
La motociclista española Laia Sanz completó el Rally Dakar 2012 en el puesto 39, un logro del que se siente orgullosa después de todos los contratiempos que tuvo en la ruta de Mar del Plata, Argentina, a Lima, Perú.
"Estoy más satisfecha este año que el anterior. Ha sido un rally muy duro en algunas fases y las circunstancias que me ha tocado vivir en carrera lo han complicado un poco más, pero me he mantenido fuerte hasta el final. Creo que he dado un paso adelante muy importante", dijo Sanz, quien el 2011 también logró la misma posición.
La motociclista, campeona mundial de la modalidad trial, sufrió desde temprano, pues recibió una penalización de 40 minutos por no cumplir con dos puntos de paso. Eso la hizo bajar del puesto 35 al 69 de la clasificación general.
En la cuarta etapa, se cayó y casi se rompe la muñeca. El tanque de gasolina sufrió una pinchadura y tuvo que terminar el día recibiendo botellas de gasolina de su "mochilero", Marc Guasch. Por si fuera poco, él sufrió un accidente en la octava jornada y tuvo que ser operado del bazo.
"Fue el golpe anímico más duro del rally. Personalmente me sentía muy triste por lo que le había sucedido. Acabé ese día muy tocada, pero en el Dakar nunca hay mucho tiempo para los lamentos, así que en la etapa siguiente me concentré sólo en lo que yo tenía que hacer y la verdad es que no me fue mal", contó Sanz.
La española habrá terminado la carrera en la misma posición que el año pasado, pero todo lo que vivió le da un especial sabor a este logro. Con un poco más de suerte, el próximo quizás termine entre los primeros.
