
- Juan Luis Lobo
- Directo de Sao Paulo
Una persona se acerca y entrega un panfleto, mirando para otro lado como quien está escondiéndose de alguien. Rápidamente, se va y sigue con su repartición de propaganda. El panfleto dice, en letras grandes: "Santander no respeta a nadie".
Varios sindicatos de trabajadores se han dado cita en las afueras del estadio Pacaembu, sede de la final de la Copa Libertadores entre Santos y Peñarol, para repartir esta propaganda en contra del Banco Santander, principal patrocinador de la Copa Libertadores.
"Eso era lo que faltaba. En el año en que se cumplen dos siglos de independencia de los españoles, llega el Banco Santander a meter su marca en la Copa Libertadores de América. Eso es un fraude histórico", continúa el texto, ironizando de cómo el banco ibérico, proveniente del país principal conquistador de Sudamérica, ahora tiene su nombre asociado a un torneo que lleva una frase que alude precisamente, a la autonomía de ellos.
El panfleto sigue con su dura crítica, presentando argumentos bastante fuertes en contra de la entidad, aprovechando la gran afluencia de gente para hacer su propaganda en contra de este. Esto sólo demuestra que para algunos, el resentimiento en contra de los europeos, lastimosamente, aún no ha terminado para todos.
